Diez y cuatro fabricantes japoneses reafirmaron su respaldo al acuerdo, resaltando su impacto en la integración regional, la sostenibilidad de inversiones y la estabilidad de precios en el mercado automotriz en medio de debates sobre su futura revisión. Un grupo de catorce fabricantes de vehículos japoneses, entre ellos empresas como Toyota, Honda, Nissan y Mazda, reafirmó su compromiso con el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) como pilar fundamental para la estabilidad y crecimiento de la industria automotriz en la región. Según su postura, la red de operaciones en Norteamérica, compuesta por 25 plantas en Estados Unidos, 12 en México y 5 en Canadá, fortalece la cadena de suministro global, favorece la reducción de costos y respalda futuras inversiones. Estas instalaciones producen vehículos, motores, transmisiones y componentes que cruzan las fronteras de forma constante, favoreciendo una producción regional eficiente y competitiva. El acuerdo comercial, que eliminó aranceles y estableció una zona de libre comercio, ha sido crucial para que empresas como Toyota, Honda, Isuzu y Suzuki mantengan precios accesibles frente a la inflación y costos elevados. La presencia de plantas en Estados Unidos, además de facilitar la fabricación cerca del mercado, fomenta un ecosistema donde alrededor del 75% de los vehículos se ensamblan dentro de Norteamérica, siendo la mitad directamente producida en territorio estadounidense. La inversión acumulada en la región supera los 66 mil millones de dólares, en un contexto en el que Estados Unidos se posiciona como líder en electrificación, con nuevas plantas de baterías y fábricas de vehículos eléctricos en marcha. Desde otro ángulo, la relevancia del T-MEC trasciende lo económico: actúa como un blindaje contra los desafíos comerciales y políticos, garantizando un marco estable para las operaciones empresariales y sosteniendo una plataforma que ha permitido a la región competir a nivel global. La apuesta por la inte
Temas:
