La disminución en el valor de la obra civil y la menor generación de empleo reflejan un sector en crisis desde el fin del sexenio pasado, afectando la economía nacional. En México, el sector de la construcción ha experimentado una caída sostenida durante 17 meses consecutivos, situándose en niveles similares a los de 2021, en plena recuperación por la pandemia. La reciente cifra de producción en septiembre alcanzó aproximadamente 48.860 millones de pesos, reflejando una desaceleración respecto a años anteriores. La menor inversión y la reducción en la actividad de ingeniería civil, que sufrió una caída del 29.1% en comparación con el año previo, contribuyen a este deterioro. A pesar de ello, las remuneraciones medias han aumentado, en un 4.4%, lo que indica cierta estabilidad en los pagos, aunque la mano de obra ha disminuido casi un 10% y las horas trabajadas han bajado en un 11.2%. La diferencia en las variaciones revela que, aunque los salarios suben, la cantidad de empleo y la actividad global siguen en declive. Esta tendencia se relaciona con la conclusión de proyectos emblemáticos del actual gobierno, como el Tren Maya y Dos Bocas, que en su momento impulsaron la economía en esta área. La persistente caída evidencia un sector que requiere atención para recuperar su dinamismo y contribuir al crecimiento económico del país.
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