La industria de la construcción en Quintana Roo enfrenta una fuerte caída, con pérdidas de empleo y cierre de empresas debido a la disminución de inversión y altos costos de insumos. La Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) en Quintana Roo ha reportado la pérdida de aproximadamente 1,200 empleos durante lo que va del año, como resultado de la baja actividad en el estado. Esta disminución en la generación de empleo refleja un panorama complicado para el sector, que ha visto reducir considerablemente su dinamismo en los últimos meses. La reducción de la actividad ha impactado directamente en la estabilidad laboral de muchos trabajadores y en la economía local en general. Además de la pérdida de empleos, al menos 60 empresas constructoras han cerrado sus puertas en el estado. Estas empresas representan el 12% del total de 500 miembros que conformaban la Cámara al inicio del año, según informó Ulises Morales, quien ocupa la presidencia del organismo a nivel estatal. Las compañías que han tenido que cerrar o que permanecen inactivas en la actualidad tenían en promedio 20 empleados cada una, siendo estas cifras un claro indicador del impacto de la crisis en la industria. Las causas del cierre y la pérdida de empleos se atribuyen principalmente a una caída en la inversión pública y privada en Quintana Roo. La reducción en la inversión privada, en particular, ha sido influenciada por la guerra arancelaria desatada por el gobierno de Donald Trump, que ha provocado fluctuaciones en los precios de los principales insumos utilizados en la construcción, como el acero y el cobre. Estos incrementos en los costos de los materiales han dificultado la rentabilidad y la continuidad de muchos proyectos en la región. El presidente del organismo en Quintana Roo advirtió que, si los mercados no logran estabilizarse, la crisis en la industria de la construcción podría intensificarse en lo que resta del año. Se anticipa que la situación siga agravándose si no hay una rec
