CIUDAD DE MÉXICO. – La economía de México se encuentra en una encrucijada, presentando una paradoja de estabilidad macroeconómica sólida sin un crecimiento real que impulse su dinamismo, según el análisis de Héctor Cárdenas Rodríguez, delegado en Sinaloa de la Asociación Nacional de Centros Cambiarios. Al cierre de 2025, el país opera con finanzas contenidas pero con un crecimiento cercano al cero por ciento, lo que genera un escenario de estancamiento. Cárdenas Rodríguez describió la situación como un país que funciona "por inercia", donde a pesar de los discursos oficiales que resaltan un peso fuerte y finanzas sanas, la realidad en el comercio y el consumo familiar difiere. Señaló que si bien no hay una crisis abierta, la falta de dinamismo es perceptible. El especialista comparó la coyuntura con un dispositivo tecnológico obsoleto: capaz de encender, pero incapaz de ejecutar tareas complejas. La administración actual ha logrado mantener a raya la inflación y la estabilidad del sistema financiero, pero Cárdenas advierte que esta estabilidad es insuficiente para satisfacer las demandas de la población. En el ámbito local, los negocios en Sinaloa y otras regiones del país reportan una disminución en las ventas. Las familias mexicanas han adoptado una estrategia de ahorro, priorizando gastos esenciales y posponiendo adquisiciones de mayor calado. A pesar de las medidas del Banco de México (Banxico) para estimular la economía mediante recortes en las tasas de interés, los resultados esperados no se materializan. La persistencia de la inflación subyacente limita la efectividad de la política monetaria, mientras que las cifras récord de empleo ante el IMSS se explican más por la absorción de costos empresariales que por una expansión real del mercado. La incertidumbre externa, particularmente derivada de las políticas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y la lentitud en la materialización del nearshoring debido a la falta de certeza jurídica, representan ri
Temas:
