Expertos advierten que la prohibición de instalaciones mineras afectaría a millones de familias y frenaría la producción de metales esenciales en el país. La propuesta de modificación a la Ley de Aguas plantea restrictivas disposiciones que podrían limitar gravemente la actividad minera en México, especialmente en regiones montañosas donde se concentran la mayoría de las explotaciones. La redacción vigente, particularmente en el Artículo 118, prácticamente impide la construcción de nuevas instalaciones mineras en amplias áreas del territorio nacional, una medida que pondría en riesgo la continuidad de operaciones y la producción de minerales indispensables para diversas industrias. La comunidad minera sostiene que estas restricciones no tienen fundamento técnico y que afectarían a más de tres millones de familias mexicanas que dependen directamente o de manera indirecta de esta actividad. Los expertos en el sector señalan que las empresas mineras responsables cumplen con estrictasnormas ambientales y no buscan verter contaminantes en cuerpos de agua bajo ninguna circunstancia. Además, se destaca que en 2024, el 71% del agua utilizada por las compañías asociadas proviene de recursos residuales y recirculados, lo que demuestra un compromiso con la sustentabilidad. Cabe señalar que la concesión de agua para minería representa solo una fracción muy pequeña del volumen total del recurso en México, aproximadamente el 0.27%. En un contexto global, la minería enfrenta el desafío de equilibrar el desarrollo económico con la protección del medio ambiente. La industria minera mexicana desempeña un papel crucial en la economía nacional, suministrando metales y minerales esenciales para tecnologías y procesos industriales. La sensibilidad del sector ante reformas regulatorias refleja la necesidad de normativas que protejan los recursos hídricos sin perjudicar la sostenibilidad económica y social de las comunidades mineras.
Temas:
