La reforma fiscal limita la deducción del IVA por aseguradoras, lo que podría elevar los precios y reducir la cobertura en el mercado de automóviles en México. El sector asegurador en México enfrentará un nuevo reto en 2026 debido a cambios en la legislación fiscal que buscan mejorar la transparencia y evitar deducciones indebidas. La reciente modificación en la Ley de Impuesto Sobre la Renta impide que las aseguradoras puedan deducir el Impuesto al Valor Agregado (IVA) cuando gestionan pagos por reparación o indemnización en nombre de los clientes. Anteriormente, algunas compañías acreditaban este impuesto como un gasto propio, lo que reducía sus cargas fiscales, pero con la nueva regulación, estos gastos ya no serán deducibles. Este cambio podría traducirse en un incremento de entre 10% y 20% en el costo de las pólizas de seguros de automóviles, debido a que las aseguradoras tendrán que absorber parte de los gastos fiscales adicionales. Además, los usuarios podrían experimentar mayores deducibles en caso de siniestro y menos cobertura en reparaciones o reemplazo de autos, evidenciando un posible ajuste en las condiciones de los seguros ofrecidos. Expertos en el sector alertan que estos incrementos pueden motivar a los propietarios de vehículos a reducir sus coberturas actuales o incluso cancelar sus pólizas, lo que impacta en la protección de una parte significativa de la población. El asegurador mexicano reportó en 2024 primas por aproximadamente 876 mil millones de pesos, con seguros de auto representando más del 21% del total, mientras que la baja cultura de protección financiera en México, donde más del 76.5% de la población no cuenta con ningún tipo de seguro, limita el crecimiento del mercado. Es probable que esta medida fiscal afecte la rentabilidad de las aseguradoras y, en consecuencia, encarezca el acceso a estos servicios en un contexto donde la adquisición de coberturas aún no es una práctica generalizada, especialmente para quienes consideran los segu
