La cadena mexicana, con presencia en 19 ciudades, apuesta por innovación y delivery para mantener su crecimiento ante cambios en los patrones de consumo. En un contexto de incertidumbre económica que afecta a diversos sectores, las empresas restauranteras mexicanas enfrentan nuevos desafíos para captar y retener clientes. La cadena Las Alitas, con casi tres décadas en operación, ha decidido centrarse en la innovación y la adaptación para seguir siendo relevante en un mercado cada vez más competitivo y diversificado. La compañía amplía su oferta mediante menús de temporada y alianzas estratégicas, buscando ofrecer mayor valor en un entorno donde los consumidores reducen sus salidas a comer fuera de casa. Además, Las Alitas ha incrementado su inversión en el comercio digital, potenciando los servicios de entrega a domicilio con presencia en 19 ciudades del país. Algunas sucursales en lugares estratégicos, como Ciudad de México y Monterrey, operan únicamente como dark kitchens, una tendencia en auge que responde a las restricciones de movilidad y construcción en dichas zonas. Esta modalidad permite a la marca mantener su cuota de mercado sin abrir al público, adaptándose a las condiciones actuales del mercado. Este enfoque en la innovación y el delivery refleja una tendencia global en la industria restaurantera, donde los modelos de negocio se flexibilizan para afrontar una economía cambiante y un consumidor más consciente de su gasto. La experiencia de Las Alitas ejemplifica cómo las marcas tradicionales mexicanas buscan reinventarse para seguir siendo competitivas y relevantes en la era moderna.
