Con casi 180 años en el mercado, Liverpool ha evolucionado de un pequeño comercio familiar a un gigante del retail, con una estructura accionaria diversa y consolidada. Fundada en 1847 por Jean Baptiste Ebrard, un comerciante francés, Liverpool inició como un pequeño puesto dedicado a la venta de ropa en el centro de la Ciudad de México. En sus primeros años, el negocio era conocido como El Puerto de Liverpool, haciendo referencia al puerto inglés del mismo nombre, desde donde llegaban muchas de sus mercancías. Con el tiempo, el nombre se simplificó y la empresa se convirtió en un referente del comercio en México, llegando a operar uno de los almacenes departamentales más emblemáticos del país. A lo largo de su historia, Liverpool expandió su presencia en el territorio mexicano, abriendo sucursales en varias ciudades y desarrollando centros comerciales bajo la marca Galerías. La adquisición de cadenas como Fábricas de Francia y Suburbia en 2017 consolidó su posición en el sector retail, convirtiéndose en uno de los grupos más importantes del país. Además, ha implementado avances tecnológicos en logística y comercio digital, adaptándose a las necesidades del mercado moderno. En la actualidad, Liverpool no pertenece a una sola familia o individuo. Su propiedad está dispersa entre diferentes instituciones financieras y fondos de inversión, con participaciones relevantes en bancos como Banamex e INVEX. Aunque históricamente ligada a la familia Michel, su estructura accionaria refleja la diversificación que caracteriza a las grandes empresas cotizadas en la Bolsa Mexicana de Valores. La compañía reportó ingresos de más de 214 mil millones de pesos en 2024 y mantiene una red con más de 180 tiendas en todo México, posicionándose como un pilar del comercio nacional. Este recorrido ilustra cómo Liverpool ha logrado consolidar su liderazgo en el sector, combinando innovación, expansión estratégica y una estructura de propiedad que favorece su crecimiento sostenido. La histori
