La cámara baja ajusta los impuestos a productos asiáticos para fortalecer la industria nacional y prepararse para la revisión del acuerdo con Estados Unidos en 2026. La Cámara de Diputados de México aprobó este miércoles una modificación en la política arancelaria del país, autorizando alzas de hasta un 50% en las tarifas para más de 1,400 productos provenientes de China y otras naciones asiáticas. La decisión responde a la necesidad de proteger la manufactura local frente a un déficit comercial con estos países que, en el caso de China, alcanza los 119 mil 520 millones de dólares. La resolución proviene de una propuesta presentada por la Secretaría de Economía en septiembre, que inicialmente buscaba establecer aranceles más altos, pero que fue moderada tras la resistencia de diversos sectores industriales. Este cambio en las tarifas busca también enviar una señal de alineamiento con las políticas comerciales de Estados Unidos, en vista de la próxima revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (TMEC) en 2026. La medida se inscribe en un contexto de reconfiguración de cadenas productivas globales, donde el nearshoring y las presiones regulatorias han marcado la agenda económica internacional. La nueva política contempla ajustes en tarificación, incluyendo reducciones y eliminaciones, que afectarán principalmente a sectores textiles, automotriz, plástico y de manufactura ligera. Expertos destacan que estos movimientos arancelarios buscan fortalecer la posición de México frente a las prácticas comerciales consideradas desleales por sus socios en Asia, especialmente China. Sin embargo, las industrias automotrices nacionales expresaron preocupación por el posible impacto en la disponibilidad de componentes electrónicos esenciales, como pantallas y sensores, que en su mayor parte se importan y podrían encarecerse o retrasarse, impactando la competitividad del sector. El panorama actual refleja un escenario global de tensiones comerciales, impulsado por rene
