A pesar de las tensiones con Estados Unidos, el país mantiene un saldo positivo en su balanza comercial, impulsado por exportaciones no petroleras México finalizó el primer semestre del año con un superávit comercial de 1.43 billones de pesos, a pesar de las tensiones comerciales con Estados Unidos y la imposición de aranceles. En junio, la balanza de mercancías registró un superávit de 514.4 millones de dólares, cifra superior a la del mismo periodo en 2024 gracias a un aumento en las exportaciones. El mes pasado, las exportaciones mexicanas crecieron 10.6% respecto a junio de 2024, revertiendo la caída del 0.5% observada en mayo. Este crecimiento fue impulsado casi en su totalidad por las exportaciones no petroleras, que representaron el 97% del total y aumentaron 12.4%. En contraste, las exportaciones petroleras, como el crudo, cayeron 30.4% anual. Dentro de las exportaciones no petroleras, el desempeño fue mixto: las manufactureras crecieron 13.5%, las agropecuarias bajaron 2.2%, y las extractivas retrocedieron 5.5%. Las manufacturas continúan siendo el motor principal de las exportaciones mexicanas, con Estados Unidos como su principal destino. Sin embargo, las exportaciones automotrices mostraron menor dinamismo, afectadas por ajustes en aranceles a acero y aluminio, mientras que las ventas no automotrices aumentaron en ambos mercados, incluyendo Estados Unidos. En importaciones, también hubo un crecimiento de 4.4% en junio. Las compras no petroleras, que representan más del 90% del total, aumentaron 5.3%, mientras que las importaciones de petróleo, como gas natural y derivados, cayeron 5.4%. En particular, las importaciones de bienes de capital disminuyeron 8.4%, reflejando una reducción en la inversión productiva a corto plazo. Las compras de bienes de consumo permanecieron prácticamente iguales, con una variación de -0.2%, y las bienes intermedios aumentaron 6.9%. Al cierre del primer semestre, las exportaciones totales sumaron 312,728 millones de dólares,
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