Alpharetta, Georgia. - La comerciante Laurinda Pestana cerró su negocio de comida venezolana, Venezuelan Store, tras siete años de operación debido a la ofensiva migratoria en Estados Unidos y la incertidumbre económica. Este cierre, que ocurrió en septiembre de 2023, refleja un problema mayor que enfrentan otros empresarios hispanos en el país.
Pestana, quien ofrecía empanadas, cachapas y otros platillos típicos de su país, menciona que su decisión se debe al impacto de los operativos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Esta situación ha llevado a una disminución en las ventas, y, como ella, otros comerciantes han tenido que reducir personal o recortar horarios. "Esto pasa debido a la situación migratoria que estamos viviendo todos los latinos y a la situación económica", expresó en un video emocional en redes sociales.
El impacto no se limita a Georgia. Misael, propietario de un taller mecánico en Gainesville, también ha visto caer sus ventas y ha tenido que minimizar su plantilla laboral. Explicó que el miedo ha llevado a muchas personas a evitar salir, afectando su capacidad de obtener ingresos. Igualmente, otros vendedores en mercados de la zona reportan una disminución significativa en el tráfico de clientes.
A nivel nacional, un informe de la Universidad de California Los Ángeles (UCLA) revela que el 59 % de los empresarios latinos en Los Ángeles ha reportado una caída de más del 50 % en sus ventas debido a las redadas migratorias. La Cámara de Comercio Hispana de Estados Unidos ha pedido respuestas urgentes, invitando a los líderes políticos a colaborar en soluciones migratorias que puedan aliviar la crisis.
La situación sigue siendo tensa y muchos se preguntan qué ocurrirá con sus negocios y la comunidad en general. La incertidumbre persiste, y sin un cambio visible, es probable que estos problemas continúen afectando a la comunidad latina en el país.
Con información de diario.elmundo.sv

