La tenencia extranjera de bonos gubernamentales cae a su menor proporción desde 2010, reflejando cambios en el mercado y la percepción internacional. La inversión extranjera en bonos de corto plazo emitidos por el gobierno mexicano ha registrado una disminución significativa en los últimos meses. Para octubre, la participación en estos valores se redujo a aproximadamente el 11 por ciento del total en circulación, marcando el nivel más bajo en más de una década y media. Esta proporción fue del 12 por ciento en septiembre, y la tenencia total de bonos en manos de inversores extranjeros se ubicó en poco más de 1.71 billones de pesos, por debajo de los promedios mensuales previos. Diversos analistas apuntan a que si esta tendencia continúa, se podría establecer la séptima baja mensual consecutiva, con caídas cercanas al 2.6 por ciento en comparación con el mes anterior, la más profunda desde mayo. En las primeras tres semanas de octubre, la reducción anual en la tenencia extranjera ya supera el 4.7 por ciento, en contraste con una disminución del 3.5 por ciento en septiembre, lo que evidencia un cambio en la percepción internacional respecto a la estabilidad y la rentabilidad de los bonos mexicanos. Este comportamiento responde a un entorno global de mayor cautela en las inversiones en mercados emergentes, influenciado por factores económicos internacionales y cambios en la política monetaria. La menor participación extranjera en estos instrumentos puede tener implicaciones para la liquidez y las tasas de interés en el mercado local, además de reflejar una reevaluación de riesgos por parte de los inversores internacionales. Desde una perspectiva macroeconómica, la reducción en la tenencia de bonos por parte de inversores externos puede influir en las decisiones del gobierno sobre financiamiento y políticas fiscales. La tendencia también sugiere una mayor preferencia por activos de menor riesgo o por inversiones en otros mercados con mejor percepción de estabilidad en el
