Ciudad de México. – Teléfonos de México (Telmex) enfrenta un impedimento legal para retirar las casetas telefónicas de la vía pública, a pesar de que muchas de ellas se encuentran fuera de servicio y ocupan espacio público. La razón fundamental radica en su título de concesión, el cual la obliga a mantener estas estructuras. La modificación al título de concesión de Telmex, publicada el 10 de agosto de 1990, específicamente en la condición 3-5 sobre “Casetas públicas telefónicas”, establece la obligación de la empresa de instalar y mantener estas casetas. Por lo tanto, su retiro unilateral no es posible sin una autorización expresa de la autoridad reguladora competente. Esta situación ha generado un debate en el que autoridades, legisladores y la propia empresa buscan soluciones, en un contexto donde la telefonía móvil ha dejado obsoletas estas infraestructuras. Telmex ha manifestado su deseo de retirar las casetas, pero enfrenta obstáculos regulatorios. Carlos Slim Helú, presidente honorario de Grupo Carso, ha declarado públicamente que la empresa ha solicitado desde hace años al Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) permiso para reducir el número de teléfonos públicos, argumentando que ya no se fabrican y que existen cientos de miles en todo el país sin autorización para su disminución. Tras la desaparición del IFT, las funciones de regulación en telecomunicaciones han sido transferidas a la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones (ATDT) y a la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones. Estas instancias, en coordinación con las alcaldías, serían responsables de la gestión del retiro de las estructuras, con el objetivo de recuperar el espacio público. Hace 26 años, México contaba con 700 mil casetas telefónicas operadas por Telmex, reflejando su importancia como medio de comunicación. Sin embargo, la proliferación de teléfonos celulares y el acceso a Internet han mermado su utilidad. Aun así, en 2024, el IFT otorgó a Telmex una prórroga para
