La cadena hotelera apuesta por diversificación y eventos deportivos para mantener su crecimiento, pese a la caída en visitantes de EE.UU. La industria hotelera en México enfrenta un escenario complejo debido a la disminución en la llegada de turistas estadounidenses, que registró una caída de 1.3% en los primeros nueve meses del año. En respuesta, Grupo Posadas ha implementado estrategias de diversificación, ofreciendo paquetes turísticos integrados que combinan transporte y hospedaje para incentivar viajeros que aún mantienen dudas sobre viajar a ciertos destinos. Además, la compañía está apostando por eventos internacionales, en particular el mundial de fútbol, que se llevará a cabo en México en 2026, proyectando un incremento notable en ocupación y tarifas en sus hoteles en las sedes mexicanas. El contexto internacional evidencia un aumento en la percepción de inseguridad por parte de agencias de viaje y medios de comunicación, especialmente tras la actualización de la alerta de viaje de Estados Unidos en agosto, que mantiene recomendaciones de precaución en varias regiones mexicanas. Sin embargo, en la visión de Posadas, estos efectos son más perceptuales que reales, y la compañía ha constatado que no existe una crisis de inseguridad desde 2018, enfocándose en fortalecer destinos turísticos clave y expandir sus operaciones. Para 2026, la cadena planea abrir 34 hoteles y realizar una inversión total de 15 mil millones de dólares, consolidando su presencia en México, República Dominicana y otras regiones. La estrategia también contempla aprovechar el impacto del Mundial para extender la temporada alta, modificar tarifas y promover destinos menos tradicionales, con la finalidad de sostener su crecimiento y reforzar su posicionamiento internacional en un entorno con tensiones globales y cambios políticos.
