El empresario sostiene que no hubo influencia en contratos con Pemex ni en la organización del concurso internacional, mientras enfrenta acusaciones de conflicto de intereses. Raúl Rocha ha señalado que no existe vínculo directo entre su participación en la organización del certamen de belleza y el contrato millonario otorgado por Petróleos Mexicanos en 2023 a una empresa de su propiedad. El empresario explicó que la adjudicación de dicho contrato se realizó mediante un proceso transparente, con licitaciones públicas y auditorías que garantizan la legalidad del proceso. Además, afirmó que su relación con Miss Universo comenzó en 2024, casi un año después de la firma del acuerdo con Pemex, descartando cualquier influencia indebida. La controversia se intensificó por la participación de Bernardo Bosch Hernández, padre de la actual representante de México en Miss Universo, quien fue director en Pemex durante la adjudicación del contrato. Rocha aseguró que ni él ni Fátima Bosch tuvieron injerencia alguna en las decisiones de licitación ni en la asignación de contratos, enfatizando que las instituciones mexicanas operan bajo estrictos controles regulatorios. En tanto, calificó como falsas las acusaciones que sugieren un resultado manipulado en el concurso internacional y adelantó que evaluará acciones legales contra quienes difundan información tendenciosa que desacredite su integridad y la del certamen. Este caso subraya la atención pública en torno a posibles conflictos de intereses en procesos políticos y empresariales, así como la importancia de la transparencia en eventos de alta exposición internacional, como Miss Universo.
