Diputados ratifican cambios que modernizan la legislación aduanera mexicana, buscando mayor eficiencia y combate a la evasión fiscal. Recientemente, la Cámara de Diputados validó la actualización a la Ley Aduanera que busca modernizar y fortalecer los procesos del comercio exterior en México. La iniciativa, que forma parte de una serie de reformas impulsadas para mejorar la competitividad del país, fue enviada inicialmente en septiembre pasado por la presidenta Claudia Sheinbaum. Tras los cambios aprobados en el Senado, la entrada en vigor de la reforma se aplazó hasta 2026, y ahora el Poder Ejecutivo deberá ajustar el Reglamento de la Ley Aduanera en un plazo de 120 días naturales. La reforma tiene como objetivo principal mejorar la eficiencia de los procedimientos aduaneros y reducir prácticas ilícitas como la subvaluación y el contrabando. Además, modifica los requisitos para los agentes aduanales, quienes ahora deberán contar con una patente vigente por 20 años y realizar certificaciones periódicas cada tres años. También se establecen controles más estrictos en la selección de agentes, prohibiendo vínculos con servidores públicos o familiares en posiciones de gestión aduanal. La creación de un Consejo Aduanero, integrado por diversos organismos federales, permitirá una mayor supervisión y toma de decisiones en los procesos de autorización y autorización de agentes. La propuesta ha generado opiniones diversas en el Congreso. Mientras que apoyos como el de la bancada de Morena destacan que la reforma promoverá orden y combate a la corrupción, algunos partidos, como el PAN, han manifestado preocupación por la transferencia de control a instituciones militares, cuestionando la transparencia de algunos procedimientos. En términos generales, la iniciativa busca modernizar el sistema aduanero mexicano, promoviendo mayor seguridad y competitividad en el comercio internacional del país. La implementación de los cambios dependerá ahora del cumplimiento en los plazos esta
