Las principales marcas japonesas resaltan que el acuerdo fortalece la integración regional y garantiza inversión y accesibilidad en la industria automotriz de Norteamérica. Diversas compañías automotrices de origen japonés, entre ellas Toyota, Honda, Nissan y Mazda, han reiterado la importancia del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) para sostener su producción en la región. La alianza empresarial, que agrupa a 14 fabricantes, destaca que esta estructura fomenta procesos integrados en Norteamérica, sostiene inversiones millonarias y beneficia a los consumidores mediante precios más accesibles. La presencia industrial en la región comprende 25 plantas en Estados Unidos, 12 en México y cinco en Canadá, donde se fabrican vehículos, motores, transmisiones, partes y baterías, generando una cadena de suministro que cruza fronteras continuamente. La estrategia de fabricar cerca del mercado de consumo permite reducir costos y garantizar la competitividad en un sector presionado por la inflación y los aumentos en el costo del crédito. Además, las inversiones en electrificación avanza en ambos lados de la frontera, con nuevas plantas de baterías en Carolina del Norte y Ohio, así como de ensamblaje de camiones en Carolina del Sur. Sin embargo, esas iniciativas requieren reglas claras y coordinación regional para consolidar su impacto. La existencia del T-MEC se considera clave para preservar la estabilidad y viabilidad de estas inversiones, así como para mantener a Estados Unidos como un referente global en producción automotriz. Por otro lado, los concesionarios de marcas internacionales alertan que los aranceles y restricciones perjudican el acceso a vehículos a precios razonables. La Asociación de Concesionarios de Estados Unidos (AIADA) afirma que la integración regional ayuda a contener los costos, estabilizar el suministro y evitar que millones de familias enfrentan dificultades para adquirir autos nuevos, cuyo precio promedio superó los 50,000 dólares
