El informe oficial oculta los intereses de deuda, lo que cuestiona la solidez del superávit presentado por el gobierno, ante un contexto de menor recaudación y aumento del gasto en intereses. La administración pública ha reportado un superávit financiero de 517.672 millones de pesos en octubre, logrando mantener las cuentas en aspectos positivos. Sin embargo, expertos advierten que esta cifra puede ser engañosa, ya que las cuentas oficiales consideran solo el gasto efectivamente pagado, excluyendo conceptos como los intereses de deuda que capitalizan y aumentan la deuda total. Al incluir estos intereses y otros pasivos pendientes, el escenario fiscal revela un déficit cercano al 2,3% del Producto Interno Bruto (PIB), evidenciado por la caída en la recaudación y el incremento en los gastos asociados a la deuda. La recaudación fiscal en octubre sufrió una disminución real del 2,4%, mientras que los intereses de deuda subieron un 4,3% en términos reales, poniendo en duda la sostenibilidad del supuesto superávit. La situación se ve agravada por la menor recaudación en bienes personales y retenciones, resultado de medidas como la liquidación anticipada de divisas y la reducción de beneficios fiscales. Estos factores evidencian una tendencia de deterioro en las finanzas públicas, que enfrenta límites inminentes en su capacidad de mantener la narrativa de balances positivos sin una reformulación significativa.
