La compañía española enfocará su presencia en Europa y Brasil, dejando mercados como México, Chile y Venezuela para consolidar su apuesta por estos países. A la luz de su nuevo Plan Estratégico para 2030, Telefónica anunció que reducirá considerablemente su operación en Latinoamérica, incluyendo México, Chile y Venezuela. La decisión forma parte de una estrategia que tomó en 2019, centrada en fortalecer su presencia en cuatro mercados principales: España, Alemania, Reino Unido y Brasil. La compañía busca optimizar recursos y centrarse en regiones donde mantiene mayor potencial de crecimiento y rentabilidad. Desde su llegada en 2000, cuando adquirió varias operadoras en el norte del país, Telefónica ha desempeñado un papel relevante en el mercado mexicano, compitiendo de manera significativa con otros gigantes como Telcel. A lo largo de los años, ha invertido miles de millones de dólares en infraestructura, infraestructura y adquisiciones, bajo su marca Movistar, que ofrece servicios de telefonía fija, móvil, internet y soluciones empresariales. No obstante, en los últimos tiempos ha optado por vender o reducir sus operaciones allí, incluyendo la venta en julio pasado de su unidad local a Beyond ONE, en medio de una tendencia de reestructuración global. La salida del mercado mexicano también evidencia el giro estratégico de Telefónica hacia mercados más consolidados en Europa y Brasil, donde busca maximizar la creación de valor para sus accionistas. La valoración del negocio en México, según analistas, ronda los 520 millones de euros, mostrando un interés decreciente en mantener una presencia extensa en la región. La compañía continúa ajustando su enfoque para adaptarse a un mercado cada vez más competitivo y tecnológico, donde los clientes demandan servicios más sofisticados y personalizados. Este proceso de desinversión coincide con una realidad de transformación en la industria de telecomunicaciones, que se ve impulsada por avances tecnológicos y cambios en la reg
