Chilpancingo, Guerrero. - En la comunidad de Santa Elena, ubicada en el municipio de San Miguel Totolapan, 87 niños asisten diariamente a la escuela, enfrentándose a un peligroso cruce. La subida del caudal del río, producto de las recientes lluvias, complicó aún más el acceso a las aulas, después de que el puente provisional que los pobladores habían construido se destruyó.
Los alumnos de preescolar, primaria y secundaria deben cruzar el río a pie, montados en mulas o cargados por sus padres. Este recorrido se vuelve especialmente difícil durante la temporada de lluvias, ya que muchos niños llegan a clases empapados, lo que aumenta la incidencia de resfriados y enfermedades respiratorias.
El profesor Hugo Alberto Arroyo Soriano y el comisario Agustín Blais Varona alzaron la voz en redes sociales exigiendo a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, y a la gobernadora de Guerrero, Evelyn Salgado Pineda, la construcción de un puente que garantice la seguridad de los estudiantes. “Los alumnos pasan el río caminando, se les mojan sus útiles escolares. Unos llegan mojados del uniforme y otros más enfermos” destacó el profesor.
Desde hace trece años, los habitantes de la comunidad han solicitado repetidamente al gobierno municipal la edificación de un puente sin haber recibido respuesta. “Estamos muy olvidados por las autoridades de los tres niveles de gobierno”, expresó Blais Varona, mientras enfatizaba que las lluvias prolongadas dejan al poblado incomunicado durante largos períodos.
En cada temporada de lluvias, los pobladores se organizan para instalar un puente provisional, aunque este apenas ofrece una solución temporal. Cuando el río crece, la comunidad queda incomunicada por más de un mes, afectando gravemente la asistencia escolar.
Con información de eluniversal.com.mx

