Ciudad de México, CDMX. - La nueva Ley General para el Fortalecimiento y Armonización Catastral y Registral entró en vigor el 24 de octubre de 2026, estableciendo una clave única para cada inmueble en el país. Esta norma busca resolver inconsistencias en los registros catastrales y del Registro Público de la Propiedad, promoviendo una identificación más clara de propiedades.
La reforma introduce la Clave Única Catastral, un identificador exclusivo para cada propiedad, el cual no depende de su propietario. Además, se implementará una Cédula Única Catastral y Registral que concentrará información crucial sobre los inmuebles y plataformas digitales para facilitar trámites relacionados con la propiedad. Esto tiene como objetivo reducir el riesgo de fraudes y mejorar la transparencia en la gestión de tierras.
Asimismo, la ley estipula que aunque no se incrementarán automáticamente los impuestos prediales, sí se actualizarán los valores catastrales, lo que podría resultar en un aumento en algunos casos. Las autoridades locales determinarán las nuevas tasas en función de la Ley, pero no implementará cambios inmediatos en las contribuciones fiscales.
El proceso de implementación abarcará varias etapas. La Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones tiene un plazo de 30 días hábiles para emitir lineamientos técnicos relacionados con la nueva clave y la cédula. Tras esto, los congresos estatales deberán armonizar sus legislaciones en un período de 180 días, con un plazo final establecido para el 31 de diciembre de 2026, antes de la operación formal del nuevo sistema, programada para el 1 de enero de 2027.
El objetivo de la reforma es modernizar el sistema catastral y garantizar una mejor identificación de los inmuebles para mitigar fraudes y despojos, buscando un registro más armonioso y seguro a nivel nacional.
Con información de elimparcial.com

