Nuevo León reporta una disminución del 3.1% en el valor de sus obras públicas en mayo, alcanzando los 788.4 millones de pesos, según la Encuesta Nacional de Empresas Constructoras del Inegi. Esta caída contrasta con el crecimiento del 39.9% registrado a nivel nacional en el mismo mes, lo que plantea preocupaciones sobre el impacto de la falta de un presupuesto aprobado para 2026.
Datos clave
- Cuantía de la caída: 3.1% en mayo
- Valor actual de las obras públicas: 788.4 millones de pesos
- Comparación nacional: crecimiento del 39.9% en mayo
- Presupuesto no aprobado: cuarto año consecutivo sin presupuesto
- Afectación en obras: las de "Agua, riego y saneamiento" y "Transporte y urbanización" fueron las más impactadas.
La Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) ha expresado su preocupación por la falta de un consenso entre el Gobernador Samuel García y el Congreso local, que impide la aprobación del Presupuesto. Rodrigo Garza, presidente de la CMIC en Nuevo León, enfatizó que no contar con un presupuesto aprobado limita significativamente la inversión en infraestructura pública. Esto se agrava por el cierre de administraciones, que reduce la actividad en la construcción de proyectos.
¿Qué significa la falta de presupuesto para el sector constructivo?
La ausencia de un presupuesto revalidado para este año repercute en el avance de los proyectos estatales emblemáticos. En Nuevo León, obras cruciales como la Carretera Interserrana se encuentran paralizadas debido a impagos a proveedores, lo que complica aún más la situación del sector. Adicionalmente, proyectos de mayor escala como las Líneas 4 y 6 del Metro siguen retrasados, lo que denota la inestabilidad que genera la falta de recursos.
De acuerdo con la CMIC, la reconducción del presupuesto anterior parece ser la única solución a corto plazo, lo que permite al gobierno estatal continuar operando, pero sin la flexibilidad necesaria para actualizar montos ni contratar nueva deuda. Este panorama político podría llevar a que el estado termine 2026 sin un presupuesto adecuado aprobado, similar a lo que ocurrió en 2024.
La situación es crítica, considerando que solo en 2022 se logró tener un presupuesto aprobado a tiempo. La incertidumbre en el ambiente político y la presión de las elecciones en 2027 complican aún más la posibilidad de llegar a un consenso.
Con información de elnorte.com

