Oaxaca. - La Fiscalía General del Estado de Oaxaca activó un protocolo de protección para la periodista Jaqueline Robles tras su denuncia sobre la vigilancia que sufrió por parte de individuos en un automóvil sin placas, quienes fotografiaban su vivienda.
Datos clave
- ¿Quién? Jaqueline Robles, periodista.
- ¿Qué? Activación del protocolo de protección por parte de la Fiscalía.
- ¿Dónde? Oaxaca.
- ¿Cuándo? Julio de 2026.
- ¿Cuál? Vigilancia y hostigamiento reportado.
La denuncia de Robles se produce en un clima de creciente inseguridad para los comunicadores en Oaxaca, especialmente después del asesinato del periodista Francisco Alejandro Leyva Aguilar, quien había denunciado hostigamiento gubernamental de manera similar poco antes de su muerte. La falta de garantías para proteger a los periodistas ha generado alarmas en el gremio, que se siente vulnerable ante posibles represalias por su labor informativa.
¿Por qué la Fiscalía espía a los periodistas?
La situación se complicó cuando la Fiscalía reveló que el vehículo que seguía a Robles pertenecía a sus propios elementos, quienes supuestamente realizaban actividades de investigación, aunque no se ofrecieron detalles sobre el propósito ni la legalidad de dichas acciones. Esta contradicción ha provocado indignación entre los colegas de Robles, quienes cuestionan la eficacia de las medidas de protección otorgadas tras ser exhibidos estos hechos.
El caso de Jaqueline Robles no es aislado; refleja una serie de denuncias sobre hostigamiento y represión en la administración del gobernador Salomón Jara Cruz. La vigilancia hacia los comunicadores genera un clima de desconfianza hacia las autoridades, especialmente a la luz de eventos recientes que han dejado al descubierto la falta de protección para aquellos que ejercen el periodismo en la región. Las medidas adoptadas por la Fiscalía, aunque positivas, son vistas con escepticismo dado el contexto de violencia e impunidad en que se han desarrollado.
El ambiente de trabajo para los periodistas oaxaqueños sigue siendo una preocupación constante. La reciente ejecución de Leyva pone de manifiesto la necesidad de implementar medidas efectivas y transparentes que garanticen la seguridad de los comunicadores, quienes a menudo se encuentran en el centro de la tensión entre la libertad de expresión y la represión.
Con información de tvazteca.com

