Chucándiro, Michoacán. - Monseñor Salvador Rangel Mendoza, obispo emérito de la Diócesis de Chilpancingo-Chilapa, defendió al Padre Alfredo Gallegos Lara, conocido como Padre Pistolas, enfatizando su honestidad y compromiso social durante un homenaje en su honor. Rangel Mendoza, que mediaba habitualmente para reducir la violencia entre grupos delincuenciales en Guerrero, recalca que el sacerdote ha hablado siempre con la verdad, aunque su manera de expresarse sea a veces áspera.
El obispo destacó que las obras del Padre Pistolas, quien ha sido un pilar en su comunidad, son lo verdaderamente importante. En una entrevista, subrayó que el sacerdote ha ayudado a muchos y ha trabajado incansablemente, aunque algunos lo critiquen. “El padre Alfredo ha sido un hombre inquieto, interesado por la gente, siempre dispuesto a ayudar”, afirmó Rangel.
Rangel, originario de Tepalcatepec, también comentó sobre su amistad de cinco décadas con el Padre Pistolas. Este lazo personal lo llevó a concelebrar una misa en su honor, donde se realizaron confirmaciones de niños y niñas. “Mis mejores deseos para el Padre Alfredo. Él va a seguir ayudando, sirviendo a Dios”, indicó el obispo.
Finalmente, Rangel expresó el deseo de que el próximo 23 de octubre Chucándiro reciba a un sacerdote que continúe las obras iniciadas por el Padre Pistolas. La referencia a una cita de San Francisco de Asís cerró su discurso, reafirmando la importancia del legado del padre Gallegos Lara en la comunidad.
Con información de quadratin.com.mx

