Guadalajara, Jalisco. - La Oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH) ha demandado una investigación "pronta, exhaustiva e imparcial" sobre el uso de la fuerza durante las manifestaciones en Jalisco, donde se protestó por el agua contaminada. La organización recordó que existen estándares internacionales que regulan el uso de la fuerza por parte de las fuerzas de seguridad, que deben seguir principios de legalidad, necesidad, proporcionalidad y rendición de cuentas.
El manual que la ONU-DH compartió por redes sociales subraya que es deber del Estado mantener el orden público, pero al mismo tiempo respetar los derechos humanos e impulsar el Estado de Derecho. La publicación destaca que, aunque en algunas situaciones el uso de la fuerza puede ser considerado legítimo, este también puede ocasionar daños a la propiedad, lesiones, pérdidas de vida y violaciones de derechos humanos.
Uno de los aspectos más críticos abordados es el derecho a la vida, elemento fundamental resaltado en el manual, que describe este derecho como la base de los demás derechos. Además, menciona que el uso indebido de la fuerza puede llevar a la infracción del derecho a no ser torturado ni sometido a tratos crueles o inhumanos.
"El objetivo de la prohibición del uso de tortura es proteger la dignidad inherente de las personas", se señala en el documento, que también enfatiza la importancia de capacitar constantemente a los agentes del orden y revisar los protocolos de detención.
Actualmente, no se ha anunciado ninguna acción específica del gobierno estatal para responder a las demandas de la ONU. La presión pública y el escrutinio internacional sobre estos eventos podrían influir en futuras decisiones sobre el uso de la fuerza en manifestaciones.
Con información de eluniversal.com.mx

