Los Ángeles, California. - La reciente operación migratoria del gobierno estadounidense, denominada "Operation Safe California", ha generado un clima de miedo entre las comunidades hispanas en el estado. Este operativo, que se inició hace tres semanas, apunta a detener a inmigrantes sin considerar su historial, lo que ha llevado a miles de personas a vivir en la angustia constante.
California se ha caracterizado por ser un hogar para millones de inmigrantes de México, El Salvador y Honduras. La estrategia migratoria, que se extiende a lo largo del estado desde San Diego hasta el Valle Central, busca aterrizar comunidades enteras, donde muchos inmigrantes son fundamentales en la industria agrícola.
Informes indican que la Policía de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) ha comenzado a realizar detenciones en espacios públicos, como sitios de trabajo y calles, además de afuera de escuelas. Gavin Newsom, gobernador de California, ha denunciado esta campaña como un intento de crear un ambiente hostil para forzar a los inmigrantes a abandonar el país.
Un estudio del Instituto Brookings reveló que al menos 205 mil niños han sido afectados por la detención de al menos uno de sus padres. Las organizaciones de derechos civiles han identificado patrones de perfilamiento racial, ya que más del 90% de las detenciones de ICE involucran a latinos, lo que plantea un grave cuestionamiento sobre la naturaleza de esta política.
A medida que las detenciones continúan, la presión sobre las comunidades hispanas crece. La situación actual refleja un debate más amplio sobre la política migratoria en Estados Unidos y sus consecuencias para las familias en California.
Los próximos días serán cruciales para observar cómo evoluciona este operativo, ya que se prevé que continúe hasta aproximadamente mediados de diciembre.
Con información de zocalo.com.mx

