Hermosillo, Sonora. - El Partido Acción Nacional (PAN) en Sonora se encuentra en una situación crítica que recuerda a la disputa electoral de 1997. La reciente tensión entre la presidenta estatal, Celina Aldana, y el aspirante a la alcaldía de Hermosillo, Alejandro López Caballero, pone de manifiesto la posibilidad de fracturas similares a las del pasado. Aldana ha instado a López Caballero a definirse frente a la inminente fecha para el registro de candidaturas, en un entorno donde las tensiones han escalado.
Este conflicto surge en medio del debate sobre la identidad del partido, con López Caballero expresando su preocupación por lo que considera una desvalorización de quienes han mantenido al PAN a lo largo de los años. En su misiva, recordó la falta de oportunidades en la alianza electoral con el PRI en el proceso anterior y advirtió sobre el riesgo de que la esencia del partido se diluya entre intereses externos.
El contexto de este choque se acentúa con la figura de Bruno Cházaro, un joven militante del PAN que ha decidido retirarse del proceso electoral, expresando preocupaciones similares a las de López Caballero. En paralelo, Genaro Soto, consejero estatal, ha solicitado la intervención de la dirigencia nacional en Sonora, sugiriendo la disolución de la actual dirigencia para restablecer la institucionalidad del partido.
La historia se presenta en un ciclo que muchos consideran repetitivo. La división y el debate sobre la dirección del PAN coinciden con un periodo en que la cohesión interna parece estar en entredicho, recordando el conflicto de 1997 que condujo a disputas trascendentes por la candidatura de Adalberto “El Pelón” Rosas. En este sentido, se ha encendido la alerta sobre el futuro político del partido en el estado.
Los próximos días serán cruciales para determinar el rumbo del PAN en Sonora, ya que Aldana tiene la responsabilidad de fomentar la unidad en un ambiente en el que los adversarios internos empiezan a alzarse.
Con información de dossierpolitico.com

