Ciudad de México, CDMX. - Más de 32 mil trabajadores del Poder Judicial de la Federación (PJF) suspendieron labores este 6 de noviembre, afectando al menos 22 sedes en más de 16 estados del país. Esta protesta fue motivada por el rechazo a un nuevo esquema de evaluación de desempeño que consideran una herramienta de despido.
El paro nacional comenzó de manera escalonada, con Morelos como el primer estado en cerrar sus sedes, seguido por instalaciones en la Ciudad de México, donde se incluyen el Palacio de Justicia de San Lázaro y el Edificio Prisma. La movilización ha afectado notablemente la operación de más de 900 tribunales a nivel nacional.
Los trabajadores del PJF expresan su descontento por el método evaluativo, el cual establece que solo el 40 por ciento de la calificación se basa en un examen objetivo, mientras el 60 por ciento depende de evaluaciones subjetivas. Estos últimos criterios incluyen la valoración de directores y colegas, lo que despierta temores de represalias laborales.
El presidente de la Unión Nacional de Trabajadores del PJF afirmó que “otorgar a jueces recién elegidos el poder de calificar a sus subordinados solo propiciará la presión y persecución laboral”, reforzando la inquietud en el sector judicial sobre la posibilidad de represalias por discrepancias jurídicas.
El paro tiene presencia en estados como Chiapas, Durango, Guanajuato, Guerrero, Hidalgo, Jalisco, Michoacán, Nuevo León, Tabasco y Veracruz. En la capital, las manifestaciones se han extendido con cierres en edificios clave y convocatorias a protestas en avenidas principales, lo que refleja el alcance del descontento entre los trabajadores.
La crítica a la nueva evaluación no es un hecho aislado, ya que en los últimos años los trabajadores del PJF han enfrentado diversas reformas que alteran sus condiciones laborales y operativas, llevando la tensión entre el personal y la administración a niveles críticos.
Con información de ambito.com

