Rosarito, Baja California. - México llevará a cabo la construcción de una de las mayores plantas desaladoras de América Latina, que utilizará tecnología de ósmosis inversa para transformar hasta 380,000 metros cúbicos de agua de mar en agua potable diariamente. La Comisión Nacional del Agua (Conagua) adjudicó el proyecto a la empresa española Grupo Cox, cuya inversión total asciende a 304 millones de dólares.
La planta se establecerá en los próximos tres años en la comunidad de Rosarito. Este proyecto contribuirá a mejorar la seguridad hídrica no solo en el municipio de Playas de Rosarito, sino también en la zona suroeste de Tijuana, beneficiando a aproximadamente 2 millones de personas. La instalación representa una fuente de agua independiente que complementará lo que actualmente se obtiene del río Colorado.
El proceso de ósmosis inversa, utilizado desde hace tres décadas para desalinizar agua, implica aplicar presión para hacer pasar el agua salina a través de una membrana que separa las sales y otras sustancias perjudiciales. Este tipo de tecnología, aunque efectiva, requiere altos niveles de energía, con un consumo estimado entre 2.5 y 4.5 kilovatios-hora por metro cúbico de agua producida.
Adicionalmente, se estima que el tratamiento del agua generará un 30 por ciento de salmuera, que es el residuo concentrado de sales. Las autoridades han señalado que, aunque la planta presenta retos en términos energéticos y ambientales, se espera que su operación reduzca la dependencia hídrica de la región.
El proyecto se encuentra en sus fases iniciales, y se espera que las obras comiencen en un plazo de tres años, abriendo nuevas perspectivas para el abastecimiento de agua en la región.
Con información de es.wired.com

