La firma Minsa Industrial ha incrementado notablemente sus contratos con el gobierno en el primer año de la administración de Claudia Sheinbaum, comparado con años previos, con implicaciones en la selección de proveedores de harina de maíz. Durante el primer año de la administración de la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, los contratos otorgados a Minsa Industrial experimentaron un incremento sustancial en comparación con años anteriores bajo la gestión de Andrés Manuel López Obrador. Mientras en tres años anteriores el monto total alcanzaba aproximadamente 1,107 millones de pesos, en solo un año ya se han asignado contratos por 346 millones, cerca de la mitad de lo que se acumuló en todo ese período. Uno de los contratos destacados, adjudicado directamente el 6 de marzo, prevé la transformación de maíz en harina nixtamalizada a través de un acuerdo con Diconsa, autoridad encargada de distribuir para el programa Alimentación para el Bienestar. La operación, que tendrá vigencia hasta diciembre, eleva las inversiones en este rubro en un contexto donde la competencia en la proveeduría de harina de maíz es limitada, dada la preferencia por proveedores con capacidad y experiencia en el sector. La presidenta del Consejo de Administración de Minsa, Díaz Sierra, también preside desde noviembre de 2024 el Consejo Asesor Empresarial del gobierno federal, lo que ha levantado cuestionamientos sobre los vínculos entreEL sector privado y las decisiones oficiales. En un análisis de mercado previo, Molinos Azteca, el mayor productor, no participó en la licitación, limitándose a ofrecer harina a precios mucho más altos que Minsa, que cotizó tarifas significativamente menores, con una diferencia de hasta cinco veces en el precio por tonelada. Este incremento en las contrataciones, en un contexto donde Minsa ha mostrado una estrategia de oferta con precios competitivos, refleja un cambio en las dinámicas de proveedoría en programas sociales y de alimentación pública, adem
