San José del Cabo, Baja California Sur. - La desaparición y posterior hallazgo de Carlos Alberto Beltrán Olmeda, ex oficial mayor del Ayuntamiento de Los Cabos, se confirmaron como un asesinato de alto perfil en el contexto del crimen organizado. Fuentes anónimas señalaron que sus restos fueron hallados en una narcofosa, donde presentaban signos de haber sido ejecutados por miembros del Cártel de Sinaloa, especialmente la facción conocida como Los Chapitos.
Los restos de Beltrán fueron encontrados el 13 de julio en condiciones escalofriantes; su cuerpo estaba decapitado y vestido adecuadamente, lo que sugiere una ejecución ritual. La localización de su fosa clandestina se dio a conocer tras la difusión de un video en redes sociales, lo que llevó a las autoridades a reaccionar y confirmar la identidad del ex funcionario a finales de agosto, utilizando perfil genético de familiares.
Aunque el gobierno estatal, encabezado por Víctor Manuel Castro Cosío, inicialmente descartó cualquier investigación debido a la falta de denuncias, la presión y la información que circulaba en redes sociales motivó a la Fiscalía Especializada en Desaparición de Personas a retomar el caso. Castro ha confirmado que la búsqueda de Beltrán se inició tras el análisis de una publicación que instaba a localizar sus restos, un hecho que contradice comentarios previos sobre la ausencia de acciones oficiales.
El ex funcionario tenía conexiones directas con la estructura política del estado y, según versiones, fue impuesto por el gobernador Castro en su puesto. La situación es parte de un contexto más amplio de violencia vinculada a la lucha entre grupos del crimen organizado en Baja California Sur, particularmente en Los Cabos, donde se ha incrementado la actividad criminal.
La investigación sigue en curso, y agentes de la Fiscalía continúan indagando sobre la relación de Beltrán con el crimen organizado y los responsables de su muerte.
Con información de zetatijuana.com

