Tijuana, Baja California. - El exgobernador Ernesto Ruffo Appel permanece recluido en Almoloya a pesar de su derecho a la libertad por su edad. Este gesto señala un desprecio a los derechos humanos que deberían protegerlo, elevando cuestionamientos sobre la ética de las autoridades de la Cuarta Transformación (4T).
La defensa de Ruffo sostiene que las condiciones de su encarcelamiento son inapropiadas y que no se han respetado las normativas internacionales. A pesar de tener más de 70 años, no se le ha otorgado la posibilidad de permanecer en su hogar bajo arresto domiciliario. Un equipo de abogados competente está gestionando su caso, aunque han encontrado obstáculos significativos en el sistema judicial.
La Dra. Claudia Sheinbaum, presidenta de México, defendió el procedimiento alegando que se trataba de un modelo habitual. Sin embargo, esta justificación ha sido recibida con escepticismo, dado el contexto de favoritismo y protección a otros funcionarios de la 4T, como los casos de Rubén Rocha y Adán Augusto.
Verónica Ruffo, hija del exgobernador, ha demostrado una postura firme y decidida ante la situación. A pesar de las provocaciones, se ha mantenido enfocada en lograr justicia para su padre. Los llamados políticos que intentan capitalizar el apellido Ruffo para sus beneficios electorales han sido desaprobados en círculos cercanos a la familia.
La administración actual enfrenta críticas por la crisis de movilidad en Tijuana, que se ha convertido en un caos en el tráfico diario. Las fallas en la infraestructura viaria son otro de los problemas que resuenan con la insatisfacción de los ciudadanos, que perciben una ineptitud institucional creciente.
Con información de zetatijuana.com

