Tijuana, Baja California. - La gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda anunció dos importantes proyectos que podrían cambiar la dinámica del abastecimiento de agua en la región. La intervención en el Río Tijuana contempla la remoción de 600 mil metros cúbicos de azolve, mientras que la construcción de una desaladora en Playas de Rosarito se encuentra en curso con una capacidad proyectada de 2 mil 200 litros de agua por segundo.
Durante años, el canal del río ha sido testigo de la acumulación de basura y sedimentos, generando problemas de inundaciones durante la temporada de lluvias. La intervención, gestionada ante la Comisión Nacional del Agua, busca evitar estas contingencias. Se ha enviado personal técnico desde la Ciudad de México para evaluar e iniciar las labores necesarias.
La desaladora representa una solución a largo plazo para la falta de recursos hídricos en Tijuana y Playas de Rosarito. Este proyecto ha avanzado hacia una etapa de ejecución, lo que marca un cambio en la manera en que el gobierno aborda la problemática del agua. La estrategia busca diversificar las fuentes de abastecimiento ante el crecimiento de la población en la Zona Costa.
"La gente abre la llave y quiere agua. Cuando comienza a llover, quiere saber que su casa no se va a inundar", afirmó Ávila Olmeda, al enfatizar la importancia de estos proyectos en la vida cotidiana de los bajacalifornianos.
Si estos dos proyectos se concretan conforme a los planes establecidos, se evitarán problemas recurrentes que han afectado a la población por años. Esto marcaría un avance significativo hacia la solución de un desafío que ha sido ignorado durante demasiado tiempo.
Con información de ndtnoticiasdetijuana.com

