Tecate, Baja California. - La administración del alcalde Román Cota Muñoz ha despedido a más de 20 trabajadores del ayuntamiento mientras se cuestiona la inconsistencia entre su política de austeridad y el manejo de los recursos públicos.
Datos clave
- Cuándo: Hasta el 25 de julio de 2023.
- Quién: Alcalde Román Cota Muñoz.
- Qué: Despidos masivos de trabajadores y favoritismos familiares.
- Dónde: Tecate, Baja California.
- Cuántos: Más de 20 empleados despedidos.
Cota Muñoz anunció que el objetivo de estos recortes es lograr un ahorro del 30% en el total de egresos. Sin embargo, el despido de empleados ha suscitado quejas entre los afectados que argumentan que no se les informó adecuadamente sobre su liquidación o que no recibieron pagos correspondientes a sus salarios.
Varios de los despidos han afectado a trabajadores con años de servicio en el municipio. Algunos de ellos han señalado que planean emprender acciones legales debido a la falta de pago de la última quincena trabajada.
¿Qué medidas está tomando el ayuntamiento para justificar los despidos?
El alcalde ha confirmado que estos despidos son necesarios para implementar un plan de contención de gastos. Sin embargo, se ha denunciado que no se están tomando medidas similares con empleados cercanos a funcionarios de la administración, incluyendo familiares de la síndica procuradora Saraí Osuna Arce. Esta situación ha generado acusaciones de conflicto de interés en el manejo de la administración pública.
Entre los empleados cercanos a la síndica se encuentra Rubén Arce Pineda, su tío, quien ocupa un cargo en Contraloría con un salario mensual significativo. Además, otros familiares y allegados de la administración también mantienen sus posiciones a pesar de los recortes generales.
¿Cómo ha reaccionado la comunidad ante estos despidos?
La comunidad y los sindicatos han expresado su rechazo a las decisiones del alcalde, afirmando que los despidos perjudican a las familias de los empleados despedidos. Las tensiones han crecido y hay amenazas de acciones legales que podrían poner en aprietos las finanzas del municipio, además de provocar una indignación mayor entre la ciudadanía.
Los trabajadores afectados, que no recibieron su pago correspondiente, destacan que esta situación contrasta fuertemente con los beneficios mantenidos para los empleados vinculados a los funcionarios del ayuntamiento.
A medida que se extiende esta crisis, la administración enfrenta un dilema: satisfacer las demandas populares por justicia laboral y lidiar con una política de austeridad que no parece estar funcionando para todos.
Con información de zetatijuana.com

