Tijuana, Baja California. – El sector empresarial de Tijuana anticipa un 2026 complejo en materia fiscal y laboral, buscando aminorar la carga tributaria, especialmente para las pequeñas y medianas empresas. A pesar de no prever una reforma fiscal integral, se advierte sobre una política de fiscalización más estricta por parte de las autoridades. Elisa Ibáñez Aldana, presidenta electa de Coparmex Tijuana, destacó que la próxima revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) genera certidumbre y expectativas más favorables, al disipar la incertidumbre sobre posibles medidas arancelarias. "Eso nos quita un poco el tema de la incertidumbre y nos brinda una expectativa un poco más optimista que el año pasado", señaló. Además, la líder empresarial mencionó que el incremento del 5% al salario mínimo en la frontera y el inicio gradual de la reducción de la jornada laboral a 40 horas hasta 2027, representan un alivio para el sector. "Eso nos dio un respiro a los empresarios, porque tendremos tiempo para prepararnos para la reducción de jornada que iniciará en 2027", afirmó. Sin embargo, Ibáñez Aldana subrayó la política de fiscalización más estricta y la falta de reformas fiscales, lo que impulsa a los organismos empresariales a proponer mecanismos de apoyo para las Mipymes. "Tijuana se cuece aparte y tiene afortunadamente una relación binacional que indirectamente nos ayuda mucho a nuestra economía, pero sí tenemos unos altos costos, sumado a un salario mínimo muy diferenciado del resto del país", comentó. Entre las propuestas para apoyar a las empresas, se contempla mantener beneficios en el Impuesto Sobre Remuneraciones al Trabajo Personal para aquellas con menor número de empleados. "Estamos trabajando porque no tenemos políticas públicas que nos ayuden a retener los empleos formales y a incentivar las nuevas inversiones, no hay reforma fiscal, pero hay una política muy agresiva de mucha fiscalización", lamentó. Finalmente, Ibáñez Aldana confió en qu
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