Tijuana, Baja California. - La Fiscalía General de la República (FGR) investiga al exgobernador Ernesto Ruffo como uno de los principales cabecillas de una red de huachicol, relacionada con el contrabando de 18 millones de litros de gasolina y diésel en 2025. La acusación sostiene que una compañía denominada Ingemar, con la que Ruffo estuvo vinculado, desempeñó un papel crucial en la operación ilícita.
La trama, que se inició en 2021, da cuenta de la creación de Ingemar, la cual se registró como un negocio relacionado con hidrocarburos. Sin embargo, un trasfondo más amplio involucra a la Agencia de Consultoría Internacional, que cambió su enfoque comercial en 2017 para dedicarse al contrabando de combustibles. A través de las aduanas de Matamoros y Nuevo Laredo, se introdujeron de manera irregular ferrotanques con cantidades de combustible mayores a las declaradas, evadiendo así impuestos por más de 166 millones de pesos.
Ruffo, de 74 años y perteneciente al Partido Acción Nacional (PAN), es acusado de legitimar el funcionamiento de esta organización criminal. Según la ficha de aprehensión emitida por un juez, fue responsable de diseñar y coordinar las operaciones de la red y se benefició económicamente de estas actividades ilegales.
A pesar de su conexión directa con Ingemar, su defensa alega que fue utilizado por otros para cubrir sus intereses, lo que ha generado un clima de polémica en torno a su figura. La situación legal de Ruffo está actualmente en desarrollo, mientras se definen los próximos pasos en la investigación.
Con información de elpais.com

