Tijuana, Baja California. - Activistas y familiares de jóvenes víctimas de detenciones arbitrarias solicitan al Senado de la República y al gobierno federal investigar a la “Patrulla Espiritual”, nombre utilizado para referirse a la Clínica Jireh, tras el asesinato de un estadounidense en esta ciudad. La víctima, identificada como Richard Damián, de 28 años, falleció por asfixia mecánica, y se ha alegado la participación de personal de la clínica en el incidente.
El director del Albergue Agape, que asiste a migrantes en Tijuana, advirtió que la Patrulla Espiritual, conocida por detener ilegalmente a jóvenes con adicciones, planea abrir una sede en la Ciudad de México. Este desarrollo ha intensificado las demandas de investigación sobre cómo opera esta clínica y su financiación. “El asesinato del joven debe esclarecerse y ya hay detenciones, pero no hay sanciones ni clausura del establecimiento”, señaló.
Familiares de Damián han instado a las autoridades federales, en particular al secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, a que analicen la operación de este tipo de centros que actúan en la región. Se ha informado que la clínica es propiedad de Jesús Ignacio Osuna, también conocido como “Chikilin”, vinculado a un grupo que mantiene un fuerte presencia en redes sociales bajo el nombre de Patrulla Espiritual.
Este caso destaca la creciente preocupación por la seguridad en Tijuana y la falta de regulación en instituciones que se presentan como asistenciales, pero que podrían tener prácticas cuestionables. Las investigaciones continúan en torno a la operación de la Clínica Jireh y las acciones de las autoridades.
Con información de horacero.com.mx

