La familia del fotoperiodista continúa lidiando con los efectos del crimen tras cuatro años sin respuestas. La esposa de Margarito Martínez Esquivel, María Elena Frausto Granados, lamenta que cuatro años después de su asesinato en Tijuana, aún no hay justicia. Su familia vive desplazada, sin información clara de las autoridades y sin el acceso a la reparación del daño, a pesar de que dos sentenciados ya están en prisión. Frausto Granados declaró que la única respuesta recibida ha sido que hay más involucrados que aún no han sido procesados, dejando el caso en la incertidumbre. Además, advirtió sobre el riesgo continuo para los periodistas en el país, destacando que los asesinatos siguen sin castigo . Ella hizo un llamado a las autoridades para buscar respuestas y asistencia.
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