El emblemático templo de 1951 enfrenta graves daños por filitraciones y falta de mantenimiento, riesgo de cierre en años próximos. El Templo San Francisco de Asís en Tijuana, construido en 1951, requiere con urgencia una restauración exhaustiva. Parte de su fachada se está desgastando por la humedad y las filtraciones, poniendo en peligro su integridad futura. La estructura, principal símbolo religioso e histórico en la zona, muestra deterioro en sus cúpulas y techo, por la acumulación de agua durante temporadas de lluvias. La humedad también ha afectado las criptas debajo del edificio, donde se almacenan las criptas. La infiltración de agua de un edificio vecino ha comenzado a dañar estos espacios, complicando los esfuerzos de conservación. Aunque actualmente el templo es seguro para los feligreses, expertos advierten que, sin intervención, en unas dos décadas podría cerrar sus puertas, o incluso colapsar si no recibe mantenimiento. El deterioro es consecuencia de treintena de años sin reparaciones mayores. Los mosaicos y la fachada se han debilitado considerablemente, y las goteras constantes han acelerado el daño. Durante las lluvias de fin de año, se colocaron cubetas para recolectar el agua, pero esto solo refleja la magnitud del problema. La falta de inversión en mantenimiento ha puesto en riesgo su conservación. El costo de la restauración se estima en aproximadamente 3 millones de pesos. La comunidad y feligreses están convocados a participar en actividades como kermeses y donativos para apoyar la ejecución de las obras, que serán realizadas por una empresa especializada y responsable. La intervención buscará mantener intacta la fachada y preservar los restos de seres queridos en las criptas, que se encuentran en buen estado. Este patrimonio cultural no solo es un símbolo religioso, sino un testimonio de la historia de Tijuana. Recientemente, han aumentado los esfuerzos por concienciar sobre su conservación ante el riesgo de pérdida definitiva. La restauraci
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