La presencia de la tormenta en las costas del Pacífico provoca lluvias fuertes, vientos y oleaje elevado, con posibles afectaciones en la región y otros estados del país. La corriente atmosférica conocida como la tormenta tropical Mario se localizó a aproximadamente 435 kilómetros al sur-suroeste de Cabo San Lucas, Baja California Sur, durante la tarde del domingo 14 de septiembre. Con vientos sostenidos de 75 kilómetros por hora y rachas de hasta 95 km/h, el sistema se desplazaba en dirección oeste-noroeste a una velocidad de 11 km/h, lo que indica una posible trayectoria paralela a la costa sur del estado en los días siguientes. Este fenómeno atmosférico ha originado bandas nubosas que permanecen sobre la región, generando lluvias intensas de entre 25 y 50 milímetros, además de vientos fuertes y oleaje de uno a dos metros en áreas costeras. La presencia de estas condiciones puede derivar en encharcamientos, deslaves y riesgos de inundación en zonas bajas, además de descargas eléctricas. Las autoridades han emitido alertas para que la población extreme precauciones y siga las recomendaciones de protección civil y meteorología. Es importante destacar que las tormentas tropicales, como Mario, son ciclones con vientos entre 63 y 118 km/h que se forman en aguas cálidas y pueden avanzar hacia áreas continentales, causando amplios efectos. Aunque la mayor intensidad se concentra en zonas costeras, el impacto puede extenderse a regiones interiores, afectando estados como Chiapas, Oaxaca, Guerrero, Michoacán, Colima, Jalisco, Veracruz, Puebla e Hidalgo, con lluvias, oleaje, posibles desbordes y caída de árboles o anuncios. Por su parte, los expertos resaltan que estos fenómenos representan un componente recurrente en la temporada de ciclones en el Pacífico y que comprender su comportamiento ayuda a preparar mejor a las comunidades y minimizar daños. La vigilancia continúa ante la posible modificación en la trayectoria de Mario, que pudiera afectar otras áreas del país con
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