Toyota decidió trasladar gradualmente la producción de su modelo Tacoma desde Tijuana hacia San Antonio, Texas, con un plan que culminará en 2030. Esta medida, que se presenta como un movimiento progresivo, ya ha despertado alertas sobre sus implicaciones para el empleo en Baja California.
Datos clave
- Cuándo: La reubicación terminará hacia 2030.
- Dónde: La línea de producción de Tacoma se trasladará a San Antonio, Texas.
- Empleo afectado: La planta de Tijuana emplea actualmente a cerca de 2,000 personas.
- Producción anual: Tijuana ensambla hasta 166,000 unidades del modelo Tacoma.
- Inversión en Texas: Toyota destinará 3,600 millones de dólares en la nueva planta.
La planta de Toyota en Tijuana representa un pilar importante para la economía de Baja California, produciendo el segundo vehículo más exportado del país. Sin embargo, la amenaza de la reubicación se traduce en una posible disminución de empleo en la región. Las condiciones del mercado laboral se exacerban por la caída del 2.4% en el empleo IMMEX en 2025, un efecto adverso vinculado a los aranceles impuestos por Estados Unidos a productos como el acero y la industria automotriz.
¿Por qué es importante esta reubicación?
La decisión de Toyota refleja dinámicas más amplias en la política industrial de Estados Unidos, que afecta de manera notable a las economías dependientes, como la de Baja California. La planta de ensamblaje no solo provee empleos directos, sino que mantiene una relación estrecha con exponentes industriales locales que pueden sentirse amenazados por la reubicación de la producción. Esto se suma a una dependencia de la economía de Baja California de un solo sector, lo que pone en evidencia la urgencia de diversificar las industrias.
¿Qué se puede hacer ante esta situación?
Los especialistas proponen la creación de una política industrial regional para disminuir la vulnerabilidad del estado ante decisiones de empresas extranjeras. Esto incluye fomentar la formación de capacidades a través de la educación y la alineación de las universidades con las necesidades del mercado laboral. Diversificar hacia nuevos mercados en Europa y Asia, así como reforzar sectores como la logística y la biotecnología, son estrategias clave para recuperar la competitividad en un entorno global cambiante.
La situación actual es un llamado a la acción para que Baja California no solo se adapte, sino que también desarrolle un enfoque proactivo frente a las realidades industriales. Avanzar hacia una mayor autonomía y empleo sustentable será crítico para el futuro de la región en medio de reorientaciones en la producción y el comercio global.
Con información de elimparcial.com

