Tijuana, Baja California. - Las empresas de autotransporte de carga en Baja California enfrentan una crisis debido al incremento en los precios del diésel, nuevos impuestos y altos costos operativos que amenazan su viabilidad financiera. Esta situación ha generado una reducción significativa en sus márgenes de ganancia, según advierten los directivos del sector.
Carlos Gil, director de Ventas y Servicio al Cliente de HJM International Logistics, destacó que la combinación de la inflación, el encarecimiento de las refacciones y la presión de las maquiladoras para mantener tarifas competitivas exacerban la problemática. Además, la inseguridad en las vías de Tijuana y el resto del estado aumenta los costos operativos para las empresas de transporte.
Las regulaciones en la frontera también complican la situación. Gil mencionó que incidentes viales como la ponchadura de un neumático en territorio estadounidense pueden generar gastos inmediatos de entre 300 y 500 dólares, lo que representa un golpe adicional a sus finanzas. “Con todo eso salimos muy raspados y la verdad está en riesgo la viabilidad”, indicó.
La eliminación gradual de incentivos fiscales, como la reducción del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) al combustible, ha incrementado el precio del diésel en cerca de 6.50 pesos por litro, lo que suma una presión adicional. Asimismo, Lizzet Pérez, directora de L&G Translog, alertó sobre el impacto que tendrán las modificaciones fiscales en la deducción de casetas y peajes a nivel nacional, lo que intensificará la crisis del sector.
El futuro de las empresas de autotransporte en Baja California se encuentra en un estado crítico, lo que podría forzarlas a replantear su modelo operativo en medio de una economía en constante cambio.
Con información de elimparcial.com

