Mexicali, Baja California. - A los 15 años, Guadalupe Sánchez Ayala vivió una experiencia transformadora al acompañar a su hermana en el nacimiento de su sobrino. Durante el parto, fue testigo del arduo trabajo del personal de salud, lo que despertó su deseo de convertirse en enfermera.
Hoy, a sus 37 años, combina su labor como enfermera en ISSSTECALI y docente en la Universidad Autónoma de Baja California (UABC). Desde hace casi nueve años, forma a nuevas generaciones de profesionales en el ámbito de la salud, promoviendo una educación basada en la vocación y el compromiso.
Guadalupe conservó un ejemplar del periódico que publicó su nombre al ser aceptada en la Facultad de Enfermería. Ese momento fue un hito en su vida, marcando el inicio de una carrera que ha requerido disciplina y pasión. La enfermería no solo implica atención en hospitales, sino también un compromiso con la investigación y la administración de salud.
La profesionalización de la enfermería ha evolucionado, y Guadalupe destaca que hoy en día se reconoce la importancia de esta disciplina. Los enfermeros no son solo asistentes médicos; son profesionales capacitados que proporcionan cuidados fundamentados en la evidencia y el humanismo.
Guadalupe infunde en sus alumnos la importancia de realizar su trabajo desde el amor y la empatía. Comparte no solo conocimientos teóricos, sino también experiencias prácticas que enriquecen la formación integral de sus estudiantes. Durante la pandemia de COVID-19, enfrentó desafíos sin precedentes, pero su dedicación a cuidar de los demás nunca flaqueó.
La enfermería es más que una profesión para Guadalupe; es su modo de vida. Su pasión por ayudar a otros se refleja en su trabajo diario y en cada voz que inspira en las aulas. Su historia representa a todos aquellos que, con dedicación, contribuyen al bienestar de la sociedad.
Con información de elimparcial.com

