La organización criminal extiende sus actividades en Puebla, utilizando estrategias sofisticadas para despojar comunidades y consolidar su poder en la región El Cártel del Despojo, una organización criminal originaria de Oaxaca, ha ampliado su presencia en Puebla, generando preocupación entre autoridades y comunidades locales. Durante años, la agrupación ha estado vinculada a prácticas ilícitas que incluyen la apropiación ilegal de tierras, extorsiones y amenazas, actividades que ahora se han intensificado en diferentes municipios poblanos. Este grupo, que en sus inicios operaba principalmente en el sur de Oaxaca, ha diversificado sus métodos para consolidar su influencia en nuevas zonas del estado de Puebla. Entre las estrategias utilizadas se encuentran la utilización de aparentes líderes comunitarios que actúan como intermediarios, así como la creación de alianzas con otros grupos delictivos, lo que les permite ampliar su red de control y operación. El modus operandi del cártel en Puebla ha sido caracterizado por la intimidación y la violencia selectiva. Se reportan casos en los que comunidades enteras son despojadas de sus tierras mediante amenazas, campañas de difamación y presión económica. La organización también emplea tácticas de infiltración en instituciones públicas y privadas para facilitar sus actividades ilícitas y evitar la detección por parte de las autoridades. Las autoridades locales y federales han incrementado los esfuerzos para combatir esta expansión, pero enfrentan desafíos significativos debido a la sofisticación y recursos con los que cuenta el cártel. La presencia del grupo ha generado un clima de inseguridad en varias comunidades, afectando la economía local y la estabilidad social. La impunidad y la corrupción local también han sido señaladas como factores que facilitan la operación de estas organizaciones en la región. Expertos en seguridad señalan que el crecimiento del cártel en Puebla refleja una tendencia de expansión de organizacion
