Son frecuentes agresiones premeditadas en la zona oriente de Ciudad de México, involucrando a jóvenes motorizados que hostigan y golpean a ciclistas sin motivo aparente. En las últimas semanas, la seguridad de los ciclistas en la Ciudad de México ha sido gravemente afectada por un patrón de agresiones coordinadas en la zona de Pantitlán, donde grupos de motociclistas jóvenes atacan a pedaleantes sin justificación clara. Los incidentes incluyen empujones, golpes y lanzamiento de líquidos, con varias víctimas relatando ataques sorprendentes y violentos en diferentes momentos y ubicaciones cercanas al cruce de las avenidas principales. Estos actos no parecen ser casos aislados, ya que múltiples testimonios y evidencias refuerzan la existencia de un modus operandi deliberado, en el que los agresores actúan en grupo, muchas veces sin casco y sin seguir las reglas de tránsito, buscando intimidar o lastimar a los ciclistas. La viralización de algunos videos donde se documentan estos ataques ha permitido identificar a presuntos responsables, lo que ha llevado a un aumento en las denuncias ante las autoridades, aunque estas han señalado que ciertos delitos no cuentan con sanciones específicas en la legislación vigente. Esta problemática refleja una realidad preocupante en la movilidad urbana, especialmente en áreas donde las ciclovías son escasas o poco respetadas, obligando a los ciclistas a compartir espacios peligrosos con otros vehículos. Expertos en seguridad vial destacan que, más allá de los riesgos habituales del tránsito, se observa una tendencia de violencia premeditada que requiere atención urgente de las autoridades para prevenir daños mayores y garantizar la protección de quienes optan por la bicicleta en sus desplazamientos diarios. Este contexto resalta que, en medio de una ciudad con crecientes desafíos en seguridad y movilidad, la protección de los ciclistas debe convertirse en una prioridad, considerando no solo los conflictos viales sino también las nuevas
