El Congresista
CDMX

Avances en normas estructurales en la Ciudad de México tras sismos de septiembre

La Ciudad de México ha mejorado sus regulaciones de construcción para fortalecer la resistencia sísmica, aprendiendo de tragedias pasadas y promoviendo mayor seguridad.

Por Redacción1 min de lectura
Compartir
Compartir esta nota

La capital ha fortalecido sus regulaciones para mejorar la resistencia y ductilidad de sus edificaciones, aprendiendo de tragedias pasadas y promoviendo mayor seguridad. La Ciudad de México ha fortalecido sus estándares de construcción mediante una constante revisión y actualización del Reglamento de Construcción, con el objetivo de garantizar que las edificaciones puedan resistir movimientos telúricos de alta magnitud. Desde el sismo de 1985, que devastó gran parte de la infraestructura urbana, las autoridades han implementado un proceso de mejoras técnicas en las regulaciones que hoy integran análisis detallados de peligros sísmicos, materiales más resilientes y diseños más flexibles. Este proceso evolutivo ha sido complementado con la creación del Instituto para la Seguridad de las Construcciones, encargado de verificar y evaluar continuamente la calidad estructural de las construcciones. La incorporación de tecnología avanzada, como acelerógrafos en edificios de gran tamaño, permite monitorear en tiempo real cómo se comportan las estructuras ante eventos naturales y prevenir fallas catastróficas. La inversión en estos controles, que representa solo una pequeña fracción del costo total de las obras, refleja el compromiso de la ciudad con la protección ciudadana. Expertos en ingeniería sostienen que estas medidas han reducido significativamente los riesgos asociados a los sismos. Sin embargo, advierten que la supervisión y la responsabilidad ciudadana, especialmente en modificaciones no autorizadas, siguen siendo fundamentales para mantener la seguridad de las construcciones en zonas urbanas densas y verticales. La historia reciente de movimientos sísmicos, como los ocurridos en 2017 y 2022, reafirma la necesidad de mantener actualizadas las normas y fortalecer los mecanismos de vigilancia preventiva. Este progreso normativo y tecnológico, junto con la cultura de seguridad, busca evitar tragedias similares a las del pasado, haciendo de la Ciudad de México una de l

¿Te gustó esta nota?
Compartir esta nota