Descubre por qué este concepto anual genera debate y qué dice la ciencia sobre el supuesto "día más triste del año". Ciudad de México. Cada enero, la conversación resurge: el Blue Monday, etiquetado como "el día más triste del año". Para 2026, la narrativa se repite, pero especialistas recalcan la ausencia de sustento científico, apuntando a un origen más mercadotécnico que psicológico. El tercer lunes de enero se ha popularizado como la fecha que concentra factores como el frío invernal, deudas post-navideñas y la frustración por propósitos de Año Nuevo incumplidos. Sin embargo, expertos insisten en que no hay evidencia de que un día específico sea universalmente más deprimente que otro. El concepto nació en 2005 de la mano del psicólogo británico Cliff Arnall, quien propuso una fórmula matemática para identificar este día. Dicha fórmula incluía variables como el clima, la economía y el tiempo transcurrido desde Navidad. No obstante, la comunidad científica ha desestimado esta ecuación por falta de rigor metodológico, señalando que surgió como parte de una campaña publicitaria para fomentar viajes en el Reino Unido. La ciencia no respalda el Blue Monday. Psicólogos y expertos en salud mental coinciden en que el estado de ánimo es un fenómeno complejo, influenciado por factores personales, sociales y económicos, y no puede reducirse a una fecha o una simple ecuación. Generalizar este concepto ignora las diversas realidades individuales y regionales. Además, advertencias desde universidades y centros de investigación alertan que tratar el Blue Monday como un hecho real puede trivializar la depresión, una condición médica seria que requiere atención profesional. A pesar de su falta de base científica, el Blue Monday ha arraigado como un fenómeno cultural y mediático. Cada año, marcas y empresas lo aprovechan para lanzar campañas de bienestar o autocuidado. Los especialistas advierten que estos mensajes pueden generar sugestión, especialmente en audiencias jóvenes expu
