La capital registra un incremento del 34% en estafas relacionadas con alquileres, influido por el fenómeno de gentrificación y aumento en los precios de vivienda. La Ciudad de México enfrenta un incremento en las actividades fraudulentas en el sector inmobiliario, específicamente en operaciones de renta y compra de propiedades. En el segundo trimestre de 2025, se reportaron alrededor de 660 casos, lo que representa un aumento del 34% respecto al mismo período del año anterior. La mayoría de las estafas, cerca del 89%, están vinculadas a transacciones de renta, una situación que se ha visto agravada por el proceso de gentrificación en diversas colonias. El fenómeno de la gentrificación en zonas tradicionales como la Roma, Condesa, Juárez y el Centro Histórico ha impulsado una escalada en los precios del mercado inmobiliario, con un incremento en el valor del metro cuadrado del 60% en una década. Esto ha llevado a que numerosos residentes originales vean reducidas sus opciones de acceso a viviendas asequibles, desplazándose hacia barrios más alejados, lo que a su vez incrementa la vulnerabilidad ante posibles fraudes. La llegada de nuevos inquilinos y nómadas digitales también ha contribuido a esta dinámica de mayor demanda y precios elevados. Expertos destacan que la necesidad de vivienda y la dificultad para acceder a opciones legales y seguras abren la puerta a delitos como las estafas en alquileres, que en el último año han aumentado sustancialmente. Este panorama refleja una tendencia creciente en la capital, donde la combinación de cambios urbanísticos y económicos fomenta un entorno propicio para actividades ilegales en el mercado inmobiliario. La sofisticación de los fraudes y la dificultad en detectar estos delitos requiere mayor atención, protección y regulación por parte de las autoridades y las instituciones del sector.
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