La vigilancia nocturna es crucial para proteger el bosque ante cazadores y amenazas ambientales. Adrián Guadalupe Salas lidera una brigada dedicada a la protección del bosque en Milpa Alta, Ciudad de México. Cada tres días, un equipo de cuatro hombres patrulla la zona durante 24 horas, enfrentándose a cazadores que amenazan la flora y fauna local. Las jornadas son intensas; los guardias recorren a pie más de tres horas en un solo trayecto. Estos hombres, que se turnan para vigilar, comparten una profunda conexión con su entorno. La seguridad del bosque de Milpa Alta es vital para mantener el equilibrio ecológico en el sur de la CDMX. Esta labor de conservación no solo salvaguarda un ecosistema crítico, sino que también promueve la conciencia ambiental entre la comunidad.
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