La Ciudad de México registra tarifas récord ante la cercanía del torneo, con aumentos que superan en casi 10 veces las tarifas habituales, afectando la accesibilidad de los visitantes. La llegada del Mundial de Fútbol 2026 ha provocado un aumento significativo en las tarifas hoteleras de la Ciudad de México, posicionándola como la sede más cara en comparación con otras ciudades sede en Estados Unidos y Canadá. Durante las fechas próximas al inicio del torneo, las tarifas en algunos hoteles de la capital mexicana se han elevado hasta 10 veces sus niveles habituales, reflejando una fuerte demanda y una oferta limitada en un contexto de alta expectativa para la participación de la ciudad en el evento deportivo más importante del mundo. Este fenómeno no solo evidencia el impacto económico del torneo en la capital mexicanas, sino que también pone en evidencia desafíos estructurales. La infraestructura aeroportuaria, fundamental para la movilidad internacional, aún enfrenta deficiencias, con varios aeropuertos en proceso de certificación ante la Agencia Federal de Aviación Civil. La congestión y los altos precios podrían desincentivar la visita de turistas internacionales y alterar las expectativas del sector turístico mexicano, que busca aprovechar la oportunidad para potenciar su imagen global sin comprometer la accesibilidad y la competitividad. En el contexto de un evento de esta magnitud, la coordinación entre oferta hotelera, regulaciones aeroportuarias y políticas públicas será determinante para garantizar una experiencia positiva a los asistentes y aprovechar el potencial de crecimiento turístico. La situación en la Ciudad de México refleja la necesidad de una planificación integral que contemple tanto la inversión en infraestructura como en regulación de precios, para no sobrecargar a los visitantes ni limitar el impacto económico del evento. El Mundial representa una oportunidad inédita para México, cuyo turismo puede beneficiarse enormemente si se gestionan ade
